jueves, 25 de junio de 2020

Integración de la Perspectiva Medioambiental en el Presupuesto de la Junta de Andalucía: Fondo Presupuesto Verde

Según las conclusiones del Foro de la OCDE sobre “Medioambiente. Transversalidad de género y empoderamiento de las mujeres para la sostenibilidad ambiental”, celebrado en marzo de 2020 en París, se deberá asegurar que la transición a una economía más ecológica y baja en carbono brinde beneficios a toda la ciudadanía. En este sentido, existe una conciencia creciente de la necesidad de capitalizar las sinergias existentes entre las políticas ambientales y los objetivos económicos y sociales, entre los que se encuentra la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Son numerosas las evidencias por un lado, sobre el diferente impacto que la degradación ambiental tiene para hombres y mujeres, con importantes particularidades según se trate de economías avanzadas o países de rentas bajas, y por otro, de la distinta capacidad de hombres y mujeres para participar en los procesos con incidencia ambiental.

La protección del medio ambiente, la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático son áreas prioritarias para la Junta de Andalucía, tal como refleja la Ley 8/2018, de 8 de octubre, de medidas frente al cambio climático y para la transición hacia un nuevo modelo energético en Andalucía. Estas áreas se potencian, además, en el contexto actual de medidas de reconstrucción frente a los efectos de la pandemia del COVID 19. Según la Ley 8/2018, la lucha contra la crisis climática se contempla como una estrategia horizontal, que se apoyará en la elaboración de un Presupuesto Verde (Green Budgeting), destinado a promover que tanto las políticas de gasto, como las políticas tributarias que se despliegan mediante el Presupuesto público sean congruentes con los objetivos ambientales. Esta iniciativa andaluza se alinea con las recomendaciones de organismos internacionales como la OCDE, que pilota un proyecto para divulgar y extender el presupuesto público vinculado a objetivos ambientales entre sus Estados miembros, a través del foro internacional «París Collaborative on Green Budgeting» creado en diciembre de 2017.

La Consejería de Hacienda, Industria y Energía ha publicado la Orden de 4 de junio de 2020, por la que se regula la financiación de proyectos que promuevan la integración de la perspectiva medioambiental en el Presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía (Fondo Presupuesto Verde), que se dirige a potenciar la elaboración de diagnósticos de los programas presupuestarios respecto de su contribución a los objetivos medioambientales, el diseño de objetivos, actuaciones e indicadores presupuestarios orientados a abordar aquellas necesidades más relevantes que se detecten, y el fortalecimiento de las capacidades y conocimiento en materia medioambiental y su relación con el proceso presupuestario.

Esta necesidad de aumentar el conocimiento sobre las diferencias de género en materia ambiental a que apunta el Fondo Presupuesto Verde es, según la OCDE, uno de los mayores retos a que se debe hacer frente al vincular género y medio ambiente. Comenzando por la recogida de datos básicos. En este sentido, se acaba de publicar el documento “Género y estadísticas ambientales. Estudio de los datos disponibles y elaboración de nuevas evidencias”, que pone de manifiesto que los datos específicos de género y medioambiente que se recogen en los sistemas nacionales de estadística son muy reducidos. Solo siete de los países de la OCDE cuentan con este tipo de datos desagregados por sexo, y solo trece tienen en cuenta el género en el diseño de sus políticas medioambientales. El documento recoge la información disponible en los Estados miembro sobre aspectos como la dimensión de género en la innovación en materia ambiental, las diferencias entre hombres y mujeres en actitudes y comportamientos relacionados con el medio ambiente, los hallazgos iniciales sobre las variaciones en la calidad del ambiente en que se desenvuelven diferentes grupos de población y los efectos en la salud de la exposición a riesgos relacionados con el medio ambiente en un conjunto de países.

viernes, 29 de mayo de 2020

Manual del EIGE para implementar la metodología PPG en los Fondos Europeos

El Instituto Europeo para la Igualdad de Género (EIGE) ha publicado en mayo de 2020 un manual denominado “Presupuestación de género: herramientas para su desarrollo paso a paso”, con el objeto de ayudar a las personas responsables de la gestión de la Unión Europea a aplicar la transversalidad de género mediante la presupuestación con enfoque de género (PPG) en los Fondos de la UE (FFEE) cuya gestión es compartida. Se parte para ello de la idea de que el presupuesto de género es una estrategia que comporta un proceso a largo plazo con distintas etapas y elementos a desarrollar. El manual presenta un conjunto de herramientas estructurado de tal manera que cada grupo objetivo pueda saber cuándo y dónde puede aplicarlas en el proceso de desarrollo de los Fondos Europeos.

La elección de los FFEE como instrumento se debe a que éstos constituyen una de las herramientas primarias de la UE para la reducción de las desigualdades de género, al incorporar el principio de igualdad entre hombres y mujeres de forma transversal tanto en su marco regulatorio como en sus objetivos generales. La aplicación de los PPG en los Fondos Europeos permitirá el cumplimiento de los requisitos legales de la UE en materia de igualdad de género, facilitará la rendición de cuentas y la orientación a resultados, incrementará la transparencia de los procesos presupuestarios al hacerlos accesibles a hombres y mujeres, y contribuirá a los objetivos de crecimiento sostenible, empleo y cohesión social de la UE.

El Manual presenta once herramientas que se corresponden con cada una de las etapas o elementos necesarios para llevar adelante una estrategia de presupuesto con perspectiva de género. La primera constituye un primer bloque relativo al marco regulatorio, y se refiere a cómo conectar de forma exhaustiva la normativa de igualdad de género de la UE y los Fondos Europeos. El siguiente bloque engloba las herramientas segunda a novena, y se refiere a distintos elementos de la presupuestación con enfoque de género en los niveles nacional y subnacional. Así, se ofrecen pautas en primer lugar para llevar a cabo diagnósticos de género, en el contexto de cada uno de los FFEE, y para su posterior traducción en objetivos de políticas y medidas específicas. A continuación, se guía sobre cómo explorar las posibilidades de coordinación entre los distintos fondos para avanzar en la conciliación y en la igualdad laboral, cómo asegurar la concurrencia de actores relevantes y personas expertas en género en los procesos de programación y monitoreo de los Fondos, asegurando la alineación de los objetivos nacionales y comunitarios, y por último, cómo elaborar indicadores cuantitativos y cualitativos para medir los avances en igualdad de género, esenciales para las evaluaciones anuales, intermedias y finales.

A continuación, se dan orientaciones sobre cómo definir los criterios para la selección de proyectos con enfoque de género, para asegurar que éste se integra como principio horizontal en todas las actividades asociadas a los Fondos. La siguiente herramienta tiene por fin establecer un sistema de seguimiento del gasto en objetivos de igualdad de género en los FFEE, que podrá ser utilizado en todas las etapas presupuestarias (planificación, ejecución y evaluación). Por último, en este segundo bloque se facilitan elementos para la incorporación de la igualdad de género de forma transversal en el diseño de los proyectos, para trasladar los objetivos e indicadores de género a los acuerdos de asociación (PAs) y programas operativos (OPs).

El tercer y último bloque, compuesto por dos herramientas, se refiere a los informes, evaluaciones y monitoreo en la gestión de los fondos, apuntando como enfoques más efectivos la realización de auditorías de género, al seguimiento de los gastos destinados a igualdad de género, y al análisis de la incidencia de estos últimos.

Fuente: https://eige.europa.eu/publications/gender-budgeting-step-step-toolkit

jueves, 30 de abril de 2020

Análisis de la Encuesta de Población Activa del primer trimestre de 2020 desde la perspectiva de género

La EPA del primer trimestre de 2020 se ha visto afectada por la declaración del estado de alarma provocada por el COVID-19, a pesar de implicar solo a las semanas 11 a 13 del periodo de referencia, causando alteraciones en las series tanto de empleo como de paro.

En Andalucía sube anualmente el paro, solo entre los hombres
Sube el paro en Andalucía un 0,9%, llegando a un total de 836.700 personas; por sexo, se observa que sube solo para los hombres (12.200 más), mientras baja entre las mujeres (4.900 menos). La tasa de paro aumenta en 0,1 puntos porcentuales y se sitúa en el 21,2%. Por sexo sigue siendo más alta la tasa femenina (25,2%), que la masculina (17,9%). En España el desempleo disminuye anualmente un -1,2% (-2% entre las mujeres y -0,4% entre los hombres), y la tasa de desempleo baja -0,3 puntos, cifrándose en el 16,2% la femenina y 12,8% la masculina.

Sube también el empleo andaluz, pero solo el masculino
El empleo se sitúa en un total de 3.107.200, lo que significa que sube un 0,03% con respecto al mismo periodo de 2019, en 1.000 personas, compensando el descenso entre las mujeres (-0,3%) en -3.800 personas la subida entre los hombres en 4.800 (0,3%). La tasa de empleo andaluza baja anualmente -0,4 puntos situándose en el 44,4%, lo que por sexo se traduce en un 37,2% para las mujeres y un 51,8% para los hombres. Aumenta también anualmente la tasa de empleo en España (49,8%), lo que eleva la tasa de empleo femenina al 44,4% y al 55,5%, la masculina.

En Andalucía, las personas ocupadas que no han trabajado en la semana de referencia han aumentado en 62.100 personas más respecto al trimestre anterior. Esta subida se debe en gran medida a las 48.000 personas ocupadas más que no trabajaron la semana de referencia debido a paro parcial por razones técnicas o económicas y a las 25.700 más que se encuentran en expediente de regulación de empleo, entre otros motivos. No están disponibles los datos desagregados por sexo de ninguna de estas dos categorías en el momento de elaboración de esta nota.

El leve ascenso del empleo en Andalucía se debe a la subida en el sector industrial en 23.200 personas, de las que el 69,4% eran mujeres y el 30,6% hombres. En el resto de los sectores el empleo baja para el conjunto de la población, aunque por sexo se observa que aumenta anualmente el empleo masculino en el agro (2,7%) y en los servicios (0,5%).

Crece el autoempleo, más entre las mujeres que entre los hombres
Mientras sube anualmente el empleo por cuenta propia en un 4,7% (10% entre las mujeres y 1,9% entre los hombres), desciende el asalariado en un -0,9% (-1,9% el femenino y -0,2% el masculino). La tasa de temporalidad es del 33,8%, 34,7% para las mujeres, y 33,1% en el caso de los hombres.

Sube la inactividad por dedicación a tareas del hogar, sobre todo para los hombres
La población activa sube un 0,2% con respecto a 2019, hasta un total de 3.943.800 personas, situando la tasa de actividad en un 56,3% (49,8% en las mujeres y 63,1% en los hombres). Aumenta también anualmente la población inactiva, un 1,7%, lo que supone 49.900 personas más (40.000 mujeres y 9.900 hombres). Todas las nuevas personas inactivas lo son por dedicación a tareas del hogar (subida de un 6,5%): 35.200 mujeres más (incremento del 5,2%) y 12.700 hombres más (17,7% más).

lunes, 30 de marzo de 2020

Estrategia para la Igualdad de Género 2020-2025 de la Unión Europea

La Comisión Europea ha publicado en el mes de marzo el documento “Una Unión de la Igualdad: Estrategia para la Igualdad de Género 2020-2025”. La UE es una región líder mundial en igualdad de género, gracias a una sólida legislación, a los esfuerzos para integrar la igualdad en diferentes ámbitos, así como a la normativa para abordar las desigualdades específicas.

Sin embargo, aún persisten numerosas desigualdades de género, que es preciso afrontar. La Estrategia para la Igualdad de Género establece objetivos y acciones para corregir estas desigualdades, y alcanzar los ODS. Parte la Estrategia de un planteamiento dual, de medidas específicas para la igualdad, combinadas con la integración de género en todas las fases del diseño de políticas de la UE, y aplicando la interseccionalidad como principio transversal.

En cuanto a la igualdad de oportunidades para prosperar en la sociedad y la economía, se observa que las mujeres de la UE ganan, por término medio, un 16% menos por hora que los hombres y sus pensiones son un 30,1% más bajas. La Estrategia plantea como principales medidas, velar por el principio de igual salario por un mismo trabajo y por trabajo de igual valor, proponiendo disposiciones sobre transparencia salarial; hacer que las normas de la UE relativas a la conciliación de la vida familiar y profesional funcionen en la práctica, y fomentar un reparto equilibrado de los permisos por motivos familiares y las fórmulas de trabajo flexible; mejorar el acceso a servicios de guardería, y la adopción de una Garantía Infantil Europea.

En lo relativo a la participación en la sociedad y en el poder o toma de decisiones, solo el 7,5% de las presidencias de consejos de administración son mujeres, y estas ocupan solo el 39% de los escaños en el Parlamento Europeo. En este sentido, la Estrategia se propone mejorar el equilibrio entre hombres y mujeres en los puestos de decisión. Fomentará además una participación más equilibrada en todos los sectores laborales, promoviendo la Plataforma de la UE sobre las Cartas de la Diversidad, para lo que será necesario abordar la brecha digital de género en el Plan de Acción de Educación Digital.

En el ámbito de la violencia de género y la discriminación sexual, el 33% de las mujeres de la UE ha sufrido violencia física y/o sexual. La Estrategia prevé adoptar medidas como velar por que la UE se adhiera al Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, adoptándose medidas jurídicas alternativas; y poner en marcha una campaña de concienciación en el ámbito europeo, centrada en la juventud.

La Estrategia contempla igualmente medidas transversales para la integración de género en todos los niveles y fases de la formulación de políticas, abordándola en sus principales iniciativas para responder a retos europeos como el cambio climático y la digitalización. Finalmente, se procurará financiación específica para la igualdad de género en el próximo presupuesto de la UE (2021-2027) a través de una serie de programas comunitarios, y de los grandes fondos estructurales, sociales y de cohesión de la UE1.

1 Fuente: Communication from the commission to the European parliament, the Council, the European Economic and Social Committee and the Committee of the Regions. A Union of equality: Gender Equality Strategy 2020-2025. COM/2020/152 final.

jueves, 27 de febrero de 2020

Informe del Fondo Monetario Internacional sobre participación femenina en el mercado laboral

Recientemente el Fondo Monetario Internacional ha publicado el informe “Mujeres en el mercado de trabajo. El papel de la política fiscal”, que forma parte de la serie “IFM Staff Discussions Notes”.

Este estudio parte de la evidencia de que, a pesar del incremento del participación de las mujeres en el mercado de trabajo en las últimas tres décadas, estas todavía no cuentan con las mismas oportunidades que los hombres en el ámbito económico en la mayoría de los países. La tasa media de participación femenina sigue siendo veinte puntos porcentuales menor a la masculina, y las brechas salariales y de acceso a la educación persisten. Como muestran trabajos recientes, incluyendo algunos realizados por el Fondo Monetario Internacional, una mayor igualdad de género impulsa el crecimiento económico y conduce a mayores rendimientos sociales y económicos. La igualdad de género es, por otra parte, uno de los 17 objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas, suscritos por 193 países como meta para 2030.

Desde mediados de los ochenta, muchos países han adoptado el presupuesto con enfoque de género para el diseño e implementación de políticas de impuestos y gastos, y/o instrumentos de gestión financiera destinados a combatir las desigualdades de género en áreas como educación, salud y empoderamiento económico. En 2018, al menos 80 países habían llevado a cabo intervenciones de política presupuestaria y fiscal con enfoque de género. Este informe analiza cómo las políticas fiscales responsables al género afectan a la participación de las mujeres en el trabajo remunerado, a las brechas salariales de género, al crecimiento económico, a la desigualdad en los ingresos y a la pobreza, tanto en las economías avanzadas como en países de bajos ingresos.

Entender los efectos de las políticas fiscales con enfoque de género no solo sobre la desigualdad entre hombres y mujeres sino sobre otras variables macroeconómicas y sociales, es esencial para quienes planifican las políticas a la hora de diseñar medidas de género efectivas y sostenibles, particularmente en un contexto de restricción fiscal. Gran parte de la literatura se ha centrado en procesos y estudio de casos, y es aún escasa la comprensión de los vínculos causales entre las políticas fiscales y sus resultados sobre la igualdad de género, así como de las interacciones con otras variables macroeconómicas en el corto y largo plazo.

Entre las principales conclusiones de este informe, se destacan las siguientes. En economías avanzadas, se ha estudiado la reducción de los costes en el cuidado de los hijos, mediante la provisión de permisos maternales con financiación pública. Subsidiar el cuidado de los descendientes y proporcionar permisos maternales remunerados impulsaría la actividad económica, debido a la expansión de la participación femenina en la fuerza laboral, principalmente entre las mujeres de recursos bajos y moderados.

Igualmente, la eliminación de cargas fiscales que discriminan a los perceptores secundarios de renta generalmente mujeres, tendría un efecto positivo sobre su participación en la fuerza laboral. El diseño del sistema impositivo de un país tiene efectos redistributivos, lo que afecta a la asignación del ingreso entre la población, incluyendo entre mujeres y hombres, así como a las decisiones individuales sobre el trabajo en el sector informal o formal. En un sistema de tributación conjunta, los ingresos del esposo y la esposa se agrupan y luego se gravan utilizando un conjunto de tramos impositivos que generalmente son más amplios que los de las personas solteras. Las correlaciones en economías avanzadas muestran una relación negativa entre la participación femenina en la fuerza laboral y la imposición a las rentas secundarias en las parejas casadas. Por tanto, la reconversión a un modelo de tributación individual por contraposición al conjunto o familiar, tendría un impacto significativo en la participación femenina en el mercado de trabajo y en consecuencia para el crecimiento económico, sin costo fiscal a largo plazo. La medida también aumentaría la progresividad del sistema tributario, con consecuencias positivas en la desigualdad y en la pobreza. Es necesario analizar no obstante posibles efectos negativos en algunos hogares en núcleo o con un solo perceptor de renta.

Por otra parte, en países de rentas bajas, se analiza el impacto de la inversión en educación, proporcionando prestaciones económicas trabajadoras, y también las inversiones en infraestructuras, que pueden igualar las condiciones de partida de hombres y mujeres. Invertir en educación y en infraestructuras con elevados retornos para las mujeres, proporcionan los mayores beneficios económicos y sociales, al tiempo que aumentan su productividad. Mientras que la inversión en educación determina la productividad futura de la fuerza de trabajo, las prestaciones económicas directas a las mujeres de bajos ingresos ayudan a reducir la pobreza.

Fuente: Fabrizio, S., Fruttero, A., Kolovich, L. L., Malta, V., Mendes Tavares, M., Gurara, D., & Tchelishvili, N. Women in the Labor Force; The Role of Fiscal Policies (No. 20/03). International Monetary Fund.

viernes, 31 de enero de 2020

Análisis de la Encuesta de población activa del cuarto trimestre de 2019 desde la perspectiva de género

Se registra una bajada del paro en Andalucía en el último año, con mayor incidencia para las mujeres

Según la Encuesta de Población Activa, en Andalucía había en el cuarto trimestre de 2019, 823.900 personas paradas, de las que 437.900 eran mujeres y 385.900 hombres. Esto supone un descenso de 10.500 personas menos que en el mismo trimestre de 2018 (-1,3% anual).

Por sexo, la bajada fue de un -1,7% entre las mujeres (7.500 menos) y un -0,8% entre los hombres (3.100 menos). La tasa de paro se sitúa en Andalucía en el 20,8%, y es mayor entre las mujeres (24,4%) que entre los hombres (17,8%). Supera en 7 puntos porcentuales a la tasa nacional, que se cifra en el 13,8%, y que registra también menor diferencia entre la tasa de paro femenina (15,6%) y masculina (12,2%).

Aumenta la ocupación femenina en Andalucía, aunque la tasa de empleo masculino sigue siendo más elevada

El número de personas ocupadas aumenta con respecto al mismo periodo de 2018 en un 1,5%, que en términos absolutos supone una subida de 45.800 personas ocupadas más, hasta un total de 3.136.000. Por sexo, la evolución difiere entre mujeres, cuya ocupación sube en un 3,7% anual, y hombres, que registran un descenso de la ocupación de un -0,1%.

La tasa de empleo es del 44,9% en Andalucía, y es sensiblemente más alta para los hombres, 52%, que para las mujeres, 38%. Estas cifras son menores a las del total de España, donde la tasa conjunta es del 50,6%, y por sexo del 56,4% para los hombres y del 45,2% para las mujeres.

Por sectores, en Andalucía aumenta interanualmente el empleo en los servicios, con 39.000 empleos más (30.200 de mujeres y 8.800 de hombres), la industria (4.700 empleos más, debido a la subida del número de mujeres empleadas en 15.900, ya que baja el de hombres en 11.200) y en el sector agrario (7.900 empleos más, de los cuales 1.000 correspondieron a mujeres y 6.900 a hombres). Se destruye empleo en la construcción, con 5.900 empleos menos, pues aunque sube el número de mujeres empleadas en 700, baja el de hombres en 6.500.

Se incrementan anualmente el autoempleo y el empleo asalariado, en ambos casos más entre las mujeres

Aumenta el número de personas autoempleadas en Andalucía un 2,1%, llegando a 548.900 (66,5% hombres y 33,5% mujeres). Este incremento es más elevado para las mujeres (5,2%) que para los hombres (0,6%). No obstante, la tasa de autoempleo femenina sigue siendo inferior (13,6%) a la de los hombres (20,5%).

Crece también en Andalucía el número de personas asalariadas, en un 1,4%, 35.200 personas más. Se observa que este crecimiento se da solo entre las mujeres (incremento del 3,5% anual, 40.000 asalariadas más), bajando el número de asalariados un -0,3% (4.700 menos).

Las personas contratadas indefinidamente suben un 1,5%; de ese incremento, el 69% son mujeres y el 31%, hombres. La cifra de las que cuentan con contrato temporal también sube (1,2%), aunque por sexo, solo crece el número de mujeres en esta situación (5,7%), bajando el de hombres en un -2,5%. Por su parte, la tasa de temporalidad andaluza se cifra en un 35,4% (36,5% la femenina y 34,4% la masculina), 9,3 puntos por encima de la tasa nacional del 26,1%.

Por tipo de jornada, aumenta el empleo a tiempo completo en un 2,3% interanual. La subida se da sobre todo entre las mujeres (4,7%), y es más ligera entre los hombres (0,9%). Por su parte, baja el empleo a tiempo parcial (-2,7%), pero solo baja entre los hombres (un -12,5%), subiendo para las mujeres un 0,9%. Esta evolución sitúa la tasa de empleo a tiempo parcial en un 27% para las mujeres y un 6,4% para los hombres (15,3% para el conjunto de la población).

Aumenta la actividad femenina y desciende la masculina

El número de personas activas en Andalucía aumenta un 0,9% (35.300 personas), llegando a un total de 3.959.900. Este aumento afecta solo a las mujeres (2,3%), mientras que desciende la actividad masculina (-0,2%).

La inactividad también aumenta, un 0,8%, llegando a 3.032.400 personas. Baja entre las mujeres un -0,5% (9.400 mujeres menos) y se incrementa entre los hombres un 2,6% (32.300 más). Este aumento se debe a la subida del número de personas inactivas por dedicarse a los estudios y por jubilación, mientras que baja la inactividad por dedicación al hogar (-1,3%) aunque incrementándose en un 8,8% en el caso masculino.

viernes, 27 de diciembre de 2019

Conferencia Internacional de Economía y Presupuesto público para la igualdad entre hombres y mujeres

La Consejería de Hacienda, Industria y Energía organizó el pasado 26 de noviembre en Sevilla una Conferencia Internacional sobre Economía y Presupuesto público para la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, bajo el título “Emprendimiento: retos y oportunidades”. Esta conferencia tuvo por objetivo principal analizar la situación de las mujeres y los hombres andaluces en el emprendimiento, poniendo el foco en el ámbito digital, un sector económico estratégico en el que aún persisten brechas de género especialmente acusadas. La jornada supuso un foro de debate en torno a las mejores fórmulas de política presupuestaria para incorporar plenamente el conocimiento y liderazgo de los hombres y las mujeres de las empresas andaluzas.

Dando apertura a la Conferencia, el Consejero de Hacienda, Industria y Energía, Juan Bravo, subrayó el compromiso del Gobierno de Andalucía con la igualdad de género, que se evidencia en la elaboración de sus tres últimos presupuestos con este enfoque, desde el convencimiento de que un presupuesto eficaz y sostenible debe tener en cuenta la perspectiva de la igualdad, para contribuir a un mayor crecimiento económico y avanzar en la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Por su parte, la Consejera de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo, Rocío Blanco destacó, entre muchos otras desigualdades de género en el mercado laboral, las barreras que enfrentan las mujeres en el acceso a cargos directivos en las empresas, señalando que solo 4 de cada 100 directivos de las empresas andaluzas son mujeres.

A continuación, David Halabisky, economista de la OCDE, se centró en los avances y retos del emprendimiento femenino en los países de la OCDE, y más concretamente en la Unión Europea. Presentó datos comparativos de la participación de las mujeres españolas y europeas en el emprendimiento, provenientes de Eurostat. Expuso además diversas experiencias emprendedoras exitosas, como ejemplo de buenas prácticas a tener en cuenta. Entre otras conclusiones, la intervención de este experto puso de relieve que fomentar el emprendimiento femenino es un medio óptimo para mejorar la participación de las mujeres en la economía, la innovación, el crecimiento y la creación de empleo. Esta intervención mostró las principales dificultades que encuentran las mujeres para emprender; entre ellas por ejemplo, ellas se ven frenadas a la hora de crear una empresa por el miedo al fracaso en mayor medida que los hombres, y también presentan mayores dificultades para encontrar financiación para sus proyectos empresariales.

Esta exposición dio paso a una mesa redonda sobre “Políticas presupuestarias al servicio de la igualdad entre mujeres y hombres”, moderada por el Secretario General de Hacienda de la Junta de Andalucía, Ignacio Méndez. En dicha mesa, José Ruiz, Catedrático de Organización de empresas de la Universidad de Cádiz y director del equipo Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Andalucía, señaló que aunque las tasas de emprendimiento femenino en España y Andalucía han mejorado entre 2005 y 2018, en comparación con Europa la capacidad para reconocer oportunidades de las emprendedoras andaluzas es menor, a la vez que es también menor el apoyo institucional con que cuentan. Además, según las encuestas, las españolas emprenden sobre todo por necesidad, en un 42%, frente a esta motivación en Europa, que es del 26%. Señaló igualmente la necesidad de profundizar el conocimiento de la realidad de las mujeres emprendedoras. Por su parte, Alejandra Blázquez, consultora de transformación digital en DigitalES, destacó, ante las notables las brechas de género en el alumnado de estudios tecnológicos, la importancia de fomentar la presencia de mujeres en ramas de FP en estas materias, y en el sector digital en sentido amplio, ya que es un sector transversal y estratégico con una alta demanda de trabajo, en el que, por otro lado, las brechas salariales de género son menores.

Gádor Espinosa, directora general y fundadora de Portocarrero Tenders, compartió su experiencia como profesional en un sector muy masculinizado, el de la ingeniería civil, y posteriormente como emprendedora, destacando el acceso a la financiación, los estereotipos de género y las dificultades para conciliar como trabas fundamentales que ha debido enfrentar, así como la importancia que para el éxito de su empresa tuvo el apoyo institucional de los aceleradores de empresas. Por último, Cristina Aranda, responsable de desarrollo de negocio para Europa en Taiger, empresa de Inteligencia Artificial especializada en la automatización del conocimiento y el procesamiento del lenguaje natural, y cofundadora de Mujeres Tech, llamó a “hackear los estereotipos de género”, visibilizando la contribución estratégica de las mujeres al sector tecnológico y combatiendo las desigualdades entre hombres y mujeres aún existentes. Subrayó el papel fundamental de la educación para romper los estereotipos, que hacen que las niñas y mujeres jóvenes se decanten menos por carreras STEM.

Clausuró la jornada Rogelio Velasco, Consejero de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, refiriéndose a la baja representación de las mujeres en el sector digital, en el que la oferta de trabajo llega a quedar a veces sin cubrir, y a la igualdad entre hombres y mujeres como estrategia para estimular la economía andaluza. Se refirió igualmente al proyecto Womandigital, mediante el que la Junta de Andalucía promueve la igualdad de Género en las empresas digitales.

viernes, 29 de noviembre de 2019

Informe del Instituto Europeo para la Igualdad de Género (EIGE) sobre el Índice de igualdad de Género 2019

Recientemente se ha publicado el cuarto informe relativo al Índice de igualdad de género, que el Instituto Europeo para la Igualdad de Género viene publicando desde 2013, bajo el título “Índice de igualdad de género 2019. Conciliación de la vida laboral y personal”. Los sucesivos informes revelan tanto avances como retrocesos, en relación con los objetivos de igualdad entre hombres y mujeres de la Unión Europea. La edición recientemente publicada proporciona medidas para 2005, 2010, 2012, 2015 y 2017, cubriendo un periodo de doce años. Con carácter general, el Índice de igualdad de género adopta valoresen una escala de 1 a 100, donde 100 representa la igualdad de género completa, y 1 la desigualdad de género completa.

En el ámbito del trabajo, el Índice tiene un valor para la UE en su conjunto de 72 puntos, 2 puntos más que en 2005. Los principales retos siguen siendo la segregación horizontal y la calidad en el trabajo, junto con el lento aumento de las tasas de empleo. En 2017, la tasa de empleo equivalente a tiempo completo en la UE fue del 41% para las mujeres y del 57% para los hombres, con mayores brechas de género en las parejas con hijos. La maternidad sigue lastrando a las mujeres en el mercado laboral, abocándolas en mayor medida que a los hombres al trabajo a tiempo parcial. En 2018, el 31% de las mujeres y el 8% de los hombres de entre 20 y 64 años trabajaban a tiempo parcial en la UE.

En 2017, la brecha de género en los ingresos mensuales medios en la UE-28 fue del 20% en detrimento de las mujeres, aumentando sustancialmente en parejas con hijos (36%), o familias monoparentales (31%). Estas desigualdades conducen no solo a una brecha de género en las ganancias mensuales promedio entre las personas de 65 años o más que se cifra en el 38%, sino también a una mayor exposición a la pobreza entre las mujeres jubiladas.

En el área del conocimiento, el puntaje global para la EU-28 (63,5 puntos) ha mejorado en 2,7 puntos en el período de 12 años estudiado. Estos logros se ven frenados por una persistente segregación de género por ramas de estudio. En 2017, solo el 21% de los hombres eligieron estudiar en las ramas de educación, salud y bienestar, humanidades y artes, y solo el 33% de las mujeres se graduaron en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).

Las desigualdades de género en el uso del tiempo no solo se mantienen, sino que siguen creciendo. Las mujeres se dedican más al trabajo de cuidado no remunerado: casi el 38% se ocupa de niños, nietos personas mayores y/o personas con discapacidad todos los días durante 1 hora o más en comparación con el 25% de los hombres. Y aún más sorprendente es el dato de que solo el 34% de los hombres se dedican a la cocina y al trabajo doméstico todos los días durante 1 hora o más en comparación con el 79% de las mujeres.

En el área de poder, se han producido los mayores avances en la igualdad de género, y a la vez es el área en que se registran las mayores diferencias. Entre 2015 y 2017, el puntaje de la UE en esta materia aumentó de 48,5 a 51,9 puntos. Las mejoras principales se han dado en los parlamentos nacionales y en los directorios de las empresas más grandes que cotizan en bolsa, siendo en ambos casos determinante el impacto de las cuotas de género.

En cuanto a la violencia de género, en la UE se está produciendo una fuerte corriente opositora a los derechos de las mujeres y la igualdad de género. En varios Estados miembros, la ratificación y/o plena aplicación de la convención del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica (Convención de Estambul-2011) se ha visto obstaculizada por movimientos "anti-género", que han socavado los esfuerzos políticos y legales paraerradicar la violencia contra las mujeres.

En lo relativo a conciliación, en la UE el 34% de las mujeres y el 23% de los hombres no pueden optar a permisos parentales. Por otra parte, la UE ha alcanzado el primer objetivo de Barcelona del 33% de que todos los niños menores de 3 años estén inscritos en una institución formal de cuidado infantil. A nivel nacional, solo 13 estados miembros han logrado este objetivo. En general, el 14% de los hogares en 2016 reportó necesidades insatisfechas de servicios de guardería, principalmente debido a razones financieras (50%). La mayor participación de las mujeres en el cuidado infantil informal interfiere con sus oportunidades de empleo, aumentando así su riesgo de pobreza y dependencia económica. En la UE, el 10% de las mujeres trabajan a tiempo parcial o están inactivas debido a tareas de cuidado, mientras que esto se aplica solo al 0,5% de los hombres.

Por último, el informe constata que en la UE, el 57% de las mujeres y el 54% de los hombres no tienen posibilidad de decidir sobre sus horarios de trabajo. Las mujeres tienen por otra parte menos oportunidades de conciliar a través de jornadas flexibles. Esta es una de las razones por las cuales solo el 14% de las mujeres en el empleo a tiempo parcial pueden pasar a trabajos a tiempo completo, frente al 28% de los hombres.

jueves, 31 de octubre de 2019

Análisis de la Encuesta de población activa del tercer trimestre de 2019 desde la perspectiva de género

Desciende nuevamente el paro en Andalucía con respecto al año anterior, en mayor medida para los hombres

Según la Encuesta de población activa del tercer trimestre de 2019, el paro se ha reducido anualmente en 32.400 personas, un 67,6% de las cuales son hombres (21.900) y un 32,4% (10.500) mujeres. Esto supone una bajada del -3,6% anual (-2,2% para las mujeres y 5,2% para los hombres). El paro afecta así a un total de 865.800 personas, 467.000 mujeres (el 53,9%) y 398.800 hombres (46,1%).

La tasa de paro andaluza se sitúa en el 21,8%, siendo la femenina del 26% y la masculina del 18,4%. Esto supone una diferencia con la tasa nacional, que se cifra en el 13,9% (15,9% la femenina y 12,2% la masculina), de 7,9 puntos porcentuales.

Aumenta el número de empleos en el último año, más entre las mujeres que entre los hombres

Por su parte, en el último año ha aumentado en Andalucía en 68.200 el número de personas ocupadas. Un 59,4% de este total son mujeres (40.500) y un 40,6% son hombres (27.700). Esto supone un incremento anual del número de empleos del 2,2% (3,1% para las mujeres y 1,6% para los hombres), que sitúa el número de personas empleadas en 3.100.900.

La tasa de empleo andaluza es, en el tercer trimestre de 2019, del 44,5%, con importantes diferencias por sexo ya que la tasa femenina es del 37,2% y la masculina del 52%. La diferencia entre la tasa de Andalucía y la del total nacional es de 6 puntos porcentuales, siendo esta última del 50,5% (44,8% la tasa femenina y 56,6% la masculina).

Por sectores, se creó empleo en todos ellos con respecto al tercer trimestre de 2018, aumentando el número de personas ocupadas un 8% en la industria (11,3% para las mujeres y 7,2% para los hombres), un 7,3% en la construcción (43,3% entre las mujeres y 5,6% entre los hombres), un 1,4% en la agricultura (baja un -5,3% entre las mujeres y sube un 3,3% para los hombres) y un 1,2% en los servicios (aumento del 2,8% para las mujeres y bajada del -0,3% para los hombres).

Sube el autoempleo sobre todo para las mujeres, aunque la tasa de autoempleo femenina sigue siendo menor

En cuanto al tipo de situación laboral, sube en Andalucía el empleo por cuenta propia en el último año un 3,6%. La subida del número de mujeres autoempleadas o autónomas es del 4,8%, y, en el caso de los hombres un 3%. Así, la tasa de autoempleo en Andalucía es del 17,3%, menor entre las mujeres (13,5%) que entre los hombres (20%). Paralelamente, aumenta también el empleo asalariado un 2,1%, con incrementos del 2,9% para las mujeres y del 1,3% para los hombres.

Por tipo de contrato, los indefinidos aumentan con respecto al mismo trimestre de 2018 un 2,5% (un 4,7% entre las mujeres y un 0,7% entre los hombres), mientras que la contratación temporal sube un 1,3%, aunque solo entre los hombres (2,6%), compensando la bajada que se produce entre las mujeres (-0,1%). La tasa de temporalidad en Andalucía es del 35,1% (tasa femenina del 35,5% y masculina del 34,8%). La tasa andaluza, en el periodo, es 8,4 puntos porcentuales mayor que la nacional.

Sube el empleo a tiempo completo un 2,7% (3,5% el femenino y 2,3% el masculino), lo que lleva la tasa de empleo a tiempo completo al 85% (73,8% para las mujeres y 93,4% para los hombres). Baja por el contrario el empleo a tiempo parcial en un -0,5%, debido a la bajada en este tipo de jornada entre los hombres (un -7,5% menos), mientras que sube entre las mujeres en un 2,1%. La tasa de empleo a tiempo parcial en Andalucía en el tercer trimestre del año, es del 15% siendo la femenina del 26,2% y la masculina del 6,6%.

Nueva subida de la actividad para ambos sexos, y de la inactividad, principalmente la masculina

La población activa aumenta un 0,9% en el último año, en menor medida entre las mujeres (1,7%) que entre los hombres (0,3%), registrándose una tasa de actividad del 56,9% (50,3% la femenina y 63,7% la masculina).

También aumenta la inactividad, en un 0,7%, observándose al analizar por sexo que aumenta solo entre los hombres (un 1,7%) permaneciendo estable entre las mujeres. Sube el número de personas inactivas por estar estudiando un 0,4%, aunque la subida es solo masculina (1,1%), ya que las mujeres en esta situación son un -0,2% menos que un año antes; y por motivos de jubilación sube un 2% (2,3% entre las mujeres y 1,9% entre los hombres). Baja la inactividad por dedicación a labores del hogar un -1,9% entre las mujeres y un -8,4% entre los hombres, lo que supone una bajada total del -2,5%.

viernes, 27 de septiembre de 2019

ClosingGap: Informe sobre movilidad sostenible con enfoque de género

ClosinGap es un clúster formado por 11 grandes empresas -Merck, Mapfre, Repsol, Vodafone, Meliá Hotels International, Mahou San Miguel-Solán de Cabras, BMW Group, L’Oréal, Inditex, PwC y Bankia- que han sumado esfuerzos para trabajar, de forma coordinada, en el impulso del aprovechamiento del talento femenino como estrategia para reducir la desigualdad de género. Recientemente ClosingGap ha presentado su quinto informe, que versa sobre movilidad sostenible, titulado “La mujer, catalizadora de la transformación hacia la movilidad del futuro”, y para el que se ha desarrollado un trabajo de campo específico con una muestra representativa de más de 2.000 personas procedentes de las cinco áreas urbanas con mayor población de nuestro país, es decir, Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao.

Según la encuesta, el 60,7% de los desplazamientos en un día promedio se producen en vehículos privados (como turismos, motos y bicicletas), y el transporte de uso compartido (autobús, metro, taxi, vehículo de transporte con conductor-VTC, carsharing, bicisharing, etc) supone el 39,3% restante. La encuesta constata que las mujeres están liderando el cambio en la movilidad en las ciudades, debido a su mayor uso de los modos de transporte compartido, su mayor concienciación con el medio ambiente, y su mayor planificación ante desplazamientos más complejos.

Las mujeres hacen más uso de los modos de transporte compartido que los hombres. En el transporte público compartido, la diferencia a favor de las mujeres es de 6 puntos en el caso del autobús y del tren de cercanías, 4 puntos por encima en el caso del metro, y 1 punto en el uso del tranvía. En el transporte privado compartido, la diferencia entre sexos es también a favor de las mujeres, concretamente de 2 puntos, tanto en el caso del taxi y como en el del coche compartido, no observándose diferencias en el uso de VTC (el modo de transporte privado con mayor notoriedad y uso para ambos sexos).

En cuanto a la longitud de los trayectos, las mujeres realizan con mayor frecuencia desplazamientos urbanos de corta distancia (64% de ellas frente al 59% de los hombres) y lo suelen hacer de forma diferencial en autobús urbano (21% frente a 18%). Los hombres suelen preferir la moto (10% frente a 5%) o el metro (25% frente a 21%). Cuando se amplían las distancias, los hombres habitualmente cubren estos desplazamientos de forma significativamente diferencial en vehículos privados, como coches y motos (66% frente a 57% en el primer caso, 13% frente a 4% en el segundo), mientras que las mujeres suelen desplazarse en metro y autobús interurbano (27% frente a 24% y 15% frente a 11%, respectivamente).

Las mujeres están más concienciadas con el medio ambiente. El 88% de las mujeres elegirían un vehículo eléctrico por motivos medioambientales, frente al 81% de los hombres; o un vehículo híbrido enchufable en un 80%, frente al 60% de los hombres, por este mismo motivo.

En cómputo anual, mientras que las mujeres generan 1.140 kg de CO2/persona, los hombres generan 1.245 kg por persona (105 kg más que las primeras). Dicho de otro modo, la mayor conciencia medioambiental de las mujeres les lleva a generar un 9% menos de emisiones de CO2 al día que los hombres. Si el conjunto de la sociedad adoptase el comportamiento de las mujeres, el Estado se ahorraría 93 millones de euros al año, atendiendo al cálculo del impacto económico de las emisiones de CO2 realizado por BMW Group.

Las mujeres se desplazan más y de forma más compleja, lo que requiere planificación o anticipación, no solo eligiendo el medio de transporte que mejor se adecue al desplazamiento, sino también controlando el tiempo medio requerido. Los desplazamientos más frecuentes son para ir al trabajo (57% de los hombres y 52% de las mujeres). El segundo desplazamiento más frecuente es para realizar la compra (el 37% de las mujeres realiza esta actividad, frente al 31% de los hombres). Cuando hay descendientes, esta brecha de género se agranda: un 49% de las madres realiza este desplazamiento a diario, mientras que solo lo hace un 34% de los padres. Por otra parte, cerca del 40% de las mujeres manifiesta realizar desplazamientos diarios para llevar y recoger a los niños del colegio, mientras que solo asume esta responsabilidad el 20% de los hombres.

Por último, las mujeres usan más frecuentemente Apps de movilidad, a pesar de que tener instaladas un menor número de aplicaciones móviles relacionadas con la movilidad (1,8 frente a 2,2 de los hombres), lo que evidencia una mayor combinación de modos de transporte (movilidad intermodal) y una mayor eficiencia en el uso de los recursos (menos aplicaciones, pero mayor uso de las mismas).

Las mujeres suponen un referente para las nuevas generaciones, ya que estos patrones que caracterizan la movilidad diaria de las mujeres están siendo emulados por las personas más jóvenes, entre las que ya no se constata una brecha de género, lo que garantiza la transición hacia una movilidad más compartida, eficiente y conectada.

Fuente: http://closingap.com/wp-content/uploads/2019/10/Informe_-Movilidad-V5.pdf